En conversación con el podcast Primer Café de Radio Cooperativa, el presidente del CDC, Luis Ruz, abordó el escenario electoral, el rol del Estado y la crisis del Poder Judicial, entregando una mirada crítica sobre las propuestas presidenciales de la derecha y los desafíos institucionales que enfrenta el país.
Dudas sobre la propuesta económica de Kast
Ruz advirtió que el debate sobre el tamaño y función del Estado debe partir de un dato clave: Chile no tiene un Estado grande, ya que representa cerca del 24–25% del PIB, cifras alineadas con el promedio de la OCDE. En este contexto, cuestionó la viabilidad del programa económico del candidato José Antonio Kast.
Afirmó que la derecha no ha logrado explicar cómo implementaría una reducción de US$ 6 mil millones en gasto público, considerando un presupuesto ya acotado. Una baja de esa magnitud —advirtió— impactaría la capacidad de consumo y el funcionamiento general de la economía.
Asimismo, señaló que la carga tributaria chilena está dentro del promedio internacional, por lo que un Estado “desfinanciado”, sumado a recortes y a promesas de resolver múltiples problemas, genera dudas sobre la consistencia del proyecto.
Ruz también criticó propuestas como la expulsión de 300 mil migrantes, calificándola como una medida “irreal”. En su análisis, la candidatura de Kast enfrenta “un problema programático serio” que aún no es capaz de explicar en detalle.
Falta de transversalidad electoral
Respecto de la segunda vuelta presidencial, Ruz sostuvo que la candidatura de Kast podría enfrentar dificultades para expandir su base de apoyo. La “matemática lineal” entre los respaldos de Evelyn Matthei y Johannes Kaiser, afirmó, no sería suficiente para ganar, y la falta de transversalidad política podría jugarle en contra.
Crisis en el Poder Judicial: “Hay que preocuparse en serio”
El presidente del CDC se refirió también al complejo momento del Poder Judicial, gatillado por las revelaciones surgidas de las escuchas vinculadas al abogado Luis Hermosilla. Ruz recalcó que “no hay ninguna democracia que funcione sin sus instituciones y, en la lógica del estado moderno, la separación de poderes tiene sentido en la medida que funcionan los pesos y contrapesos, asegurando que el poder no este concentrado.”
Advirtió sobre un “entramado” de influencias y prácticas que operan tanto dentro como alrededor del Poder Judicial, y que propician hechos de corrupción. Para recuperar la confianza ciudadana —dijo— se requiere un sistema transparente, eficaz y donde la justicia sea realmente ciega.
El fenómeno Parisi y el voto de molestia
Ruz analizó además la sorpresa electoral del Partido de la Gente (PDG) y de Franco Parisi, fenómeno que —según explicó— forma parte de una tendencia más amplia de “voto de molestia” presente en Chile durante los últimos años. Recordó ejemplos previos como la irrupción de Beatriz Sánchez y del Frente Amplio, así como la candidatura de Marco Enríquez-Ominami.
Definió al votante de Parisi como un elector desconfiado, impaciente e indignado, desconectado de las élites tradicionales, difícil de leer y cuya preferencia no es transferible automáticamente hacia otro candidato. Ese electorado —advirtió— probablemente definirá su voto en los días previos a la elección, según quién logre conectar mejor con sus intereses y necesidades inmediatas.